Una decepción más que añadir a mi lista. Bah, una más. Con
todas las que me quedan por recibir… Todo el mundo dice que la vida es
maravillosa. Pues yo de maravillosa no le veo nada. Vivo rodeada de gente a la
que le importo una mierda, y las únicas personas que me quieren de verdad,
también lo están pasando mal. Quizá estoy destinada a sufrir, yo que sé. Cada
noche me digo a mí misma que el día siguiente va a ser un buen día, que las
cosas van a cambiar, que podré ser feliz. Pero me despierto y nada ha cambiado,
las cosas siguen igual. Y dudo mucho que vayan a cambiar. Ya son demasiadas
ilusiones que luego acaban en nada, muchas decepciones a la espalda. Con el
tiempo he aprendido que la vida es una caja
de sorpresas. Nunca sabes lo que te va a tocar. Pero en mi caso no hay
ninguna sorpresa buena. Me he roto, en
mil pedazos que jamás se podrán reconstruir. A cada día me voy derrumbando más,
como un castillo de arena al que se le lleva la marea. Soy un jarrón que se ha caído, y se ha hecho
trizas. Así me siento. Rota. Hundida. Derrumbada. Destrozada. Demasiados
golpes. Y lo bien que estaría irme lejos, conocer a gente a la que le pueda
llegar a importar. Desaparecer durante un tiempo. Estoy segura de que si me
fuera a otro lugar, aquí todo seguiría igual. Nadie me echaría de menos. Nadie
está interesado, ni siquiera yo misma, en reconstruir los pedazos en los que me
he convertido. Así que, ¿cómo voy a
creer en la vida si ni siquiera creo ya en mí misma?
 |
| Añadir leyenda |